Papás por siempre

Acabo de leer un post de Renato acerca de esos días que a todas las mujeres deben venir y de los estragos que provoca el hecho de que esos días no lleguen, y empecé a recordar el día en que ese día no llegó.

"No viene", me dijo. Teníamos 16 y pasé 26 días consecutivos (incluyendo sábados, domingos y feríados) yendo a ver a mi madre -la imagen de la virgen maría de la iglesia del parque Kennedy-, rogándole que ese día llegue y buscando trabajo en los clasificados del Comercio.

Por esos días, mamá (la que me parió, no la Virgen) me mostró ese horroroso documento sobre el aborto que les daban a las chicas del colegio donde trabaja como profesora, en el que un feto cuenta a mamá lo que le sucede desde el momento en que es concebido, hasta el momento en que someten a su madre a un aborto inducido. Imagínense, no había salido del colegio, ya pensaba en ser papá, y me ponen eso al alcance de los ojos.

Por fin, un día antes de que ella se someta a la prueba de orina que decidiría el día de mi muerte con un paternal balazo en la cabeza, llegó. No pasó nada, felizmente, pero no entiendo hasta ahora cómo una mujer puede sufrir un retraso de 26 días. Aún así este post no es sobre mi, sino sobre aquellos amigos que no tuvieron mi suerte, pero sí el valor para vivir y ser felices con sus hijos y sus novias.

Un día recibí un email de C, el hermano que nunca tuve. Me pareció raro porque él no suele escribir y mucho menos enviar cadenas. Lo abrí y decía, en pocas palabras y con una emoción incontenible, que yo y los cinco amigos de su universidad a quienes iba dirigido el correo masivo íbamos a ser tíos. Tomé el teléfono y apenas contestó le pregunté, con la misma impactante franqueza con la que nos hemos tratado siempre, si debía felicitarlo o compadecerlo. Cuando sentí su tono de voz aliviado, lo felicité, colgué y luego grité por toda la redacción que iba a tener un bebé. Eso fue mucho menos surrealista que cuando recibí una llamada de M, uno de mis mejores amigos del que sólo criticaba sus ansias de ser irresponsable toda la vida.

- ¿Dónde estás? -me dijo con una voz de velorio que sólo podía interpretar como que acababa de pelearse con A-.
- Abajo de mi casa, en la cabina de internet. En un toque zafo a la Universidad, que tengo clases.
- Ven -replicó como esposa urgida-- Tengo clases -respondí sin ganas de ir a verlo-.
- Creo que metí la pata.

Bastó que M dijera esa frase para que le dijera que llegaba en cinco minutos. Salí, tomé un taxi. Contrario a mi costumbre no le dije ni pío al taxista porque sólo pensaba en llegar a la esquina de Javier Prado donde habíamos quedado en encontrarnos. Ahí estaba él y la chica que en uno de esos breves breaks que dan lo novios, me había gustado.

El trámite fue rápido. Me dio el sobre que ya habían leído y cuyo resultado no habían podido descifrar más allá del "felicidades, estás embarazada" que les dijeron en la clínica. Querían que fuera yo quien les dijera que ella tenía 6 semanas de embarazo. ¿Felicidades? Suena a cacha a veces. Tuve un arranque histriónico y adopté la postura firme y la cara seria mientras mis manos temblaban. "And the winner is..."

Hoy M y C viven felices con sus novias y los pequeños M y C. El primero aprendió a crecer y el segundo a ser feliz viendo como su hijo aprende a hacer caquita por si mismo. Ambos tuvieron que aprender a cambiar pañales. Lo único es que yo hasta ahora no aprendo a ser tío. Si no sé ser tío, peor aún sería si fuera padre.

2 cerebros dicen:

CresceNet dijo...
4 de octubre de 2007, 01:13  
Este blog ha sido eliminado por un administrador de blog.
Gato dijo...
26 de diciembre de 2007, 16:22  

"No entiendo hasta ahora cómo una mujer puede sufrir un retraso de 26 días"... yo sí Piwicho, y lo aprendí a la mala (tu comprenderás)... la causa puede llamarse amenorrea, que es la ausencia de la regla (en la mujer, obvio) por periodos largos, incluso ¡meses!, ya sea por cuestiones mentales o físicas (hacer demasiado ejercicio, por ejemplo). Así que ahi tienes el dato.

Citas Citables

  • "¿Sabes cómo matar a un cerdo? Lo haces correr hasta que no da más y luego le echas un balde de agua helada. Entonces, se le para el corazón" (Paskín)
  • "Yo sí creo en la vida después de La Patrona, solo que creo en ella con la misma certeza con la que creo que existe vida en otro planeta..." (Prakzis)
  • "Lo de estar jodido es natural, es como la depre, es solo el nombre comercial de la consciencia" (Carlos V.)
  • "Tómalo por el lado B" (Gi)
  • "¡Scheiße!" (Carmen K.)

Hipotecado en

Peru BlogsBlogalaxia Bitacoras.com BlogsPeru.com

Cerebro compartido

Creative Commons License

IBSN

Me han leìdo la mente